¡Feliz cumpleaños Adam!

Y que contenta me puse cuando María, la mamá de Adam, contactó conmigo para realizar una sesión de cumpleaños.

Adam fue el primer bebé que fotografié en mi estudio y como no, le tengo en especial cariño. Cuando ves crecer a los niños que fotografiaste por primer vez, no se, es un sentimiento tan bonito, muy íntimo, tierno. Como no, agradeces la confianza puesta en tu trabajo y es muy emotivo reencontrarse con las familias.

Un Smash Cake entre hermanos

Adam tiene la suerte de tener a Emma como su hermana mayor, una niña preciosa con cara angelical que participó en todo momento de la sesión. Emma le ofrecía pastel a Adam, se lo ponía en la boca y éste le chupaba los dedos, se los ponía en la boca y nos regalaba un montón de risas y caras extrañas que nos hacían reír a todos.

Creo que el pastel le encantó a Adam porqué no paró de ponerse trozos en la boca, toquetearlo, lamerlo y como no, se llenó de pastel de arriba abajo!

La sesión

Para preparar la sesión le pregunté a María los colores que más le gustaban para hacer la ambientación del escenario. Una vez supe las tonalidades encargué el pastel, compré todos los complementos de decoración y confeccioné la corona y el cubre pañal a juego con todo el escenario. Me encantaron los colores escogidos por María, creo que el resultado ha sido muy bonito y que todo ha encajado genial.

Para la entrega del material de estas sesiones, además de las fotografías en el pendrive y las copias impresas también os entrego una postal digital con 4 fotografías de la sesión y 10 copias impresas por si las queréis dar el día de la celebración del cumpleaños.

Sin duda, las sesiones Smash Cake son un bonito recuerdo que siempre tendréis y además es una experiencia muy divertida!

Estoy segura que Adam y Emma les encantará verse dentro de unos años y yo espero de todo corazón poder seguir viéndoles crecer!

Contacto